Pues bien, la historia comienza asi... estando un día en el curro (Concesionario oficial de vehículos).. aparece un buen señor con su coche y esposa incluida. Esta última con un embarazo de campeonato y para mas inri con dolores de parto. El buen señor, nos comenta que va camino del hospital y que ha notado un fallo en su coche. Dicho fallo producía que al pisar el pedal de embrague notase un ruido y el pedal se fuese abajo muy pronto, al soltar el pedal, volvia muy rapido y el coche pegaba tironazos... (Lo que tenia era el tensor del cable del embrague con algunos dientes partidos) averia que por otro lado no se tarda mucho en reparar y no representa ningun problema para poder ir al hospital antes. Le comento que puede seguir y que cuando sea padre puede volver a pasar a repararlo y cual es mi sorpresa cuando este señor, (llamemosle "Pepe".... tambien me he comido mucho la cabeza para ponerle un nombre ficticio) decide que prefiere arreglar el coche antes que ser padre. Inmediatamente pasamos el coche al taller y podeis imaginaros el cuadro... Pepe atento a todos los movimientos del mecánico, Antonia, su legítima.. sentada en el asiento derecho del coche resoplando y sudando y aguantando unos dolores del parto casi inminente... y mi pobre mecánico tirado en el suelo, con la puerta abierta del coche entre el asiento del conductor y los pedales intentando poner el tensor en el pedal de embrague sin poder dejar de mirar entre Pepe y Antonia... A esto que Pepe empieza a mosquearse y reprende a Antonia por el espectáculo que está dando... ¿Que va a pensar este señor de nosotros? Podrias calmarte, si sabes que el parto es largo y al final te van a hacer una cesárea.... Y esa fue la gota que colmó el vaso... Antonia por verguenza y no liar el espectáculo, tragandose el par de ostias que le quería soltar a Pepe y con el niño casi entre las piernas se bajó del vehículo y se agarró al alerón trasero mientras hacia ejercicios de respiración, Pepe desvariando de gordo y el mecánico que no era capaz de meter un muelle en su sitio por los nervios... y el pobre me dijo... Por favor, llevatelos al hospital, que no soy capaz de ponerle la pieza con estos nervios y le van a tener que poner mi nombre a la criatura.... Así que tuvimos que salir a la carrera para el hospital, con pañuelo en mano y pitidos reglamentarios y allí les dejamos.... ese fue el día que casi parimos... espero que os haya gustado.
1 comentario
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No me jodas!
Vaya plan, es que hay gente pa tó (y es que tiene que haberla).
Bueno, bienvenido a La Coctelera, hermano. habrás visto que tengo mi blog un poco abandonado pero ya te he agregado como amigo... entre mi lista de amigos puedes encontrar a Tony, el que cantaba en RUF ('Escritos y polladas varias' se llama).
Un abrasote.